Me pensioné: ¿puedo hacer APV?

Me pensioné: ¿puedo hacer APV?

 

¡Sí! Incluso puede ser una excelente opción.

Por ejemplo, si estás trabajando y no estás haciendo Ahorro Previsional Voluntario (APV), o estás haciendo un monto inferior a las 50 UF mensuales, puede ser conveniente que con la pensión obtenida, hagas un APV mensual por el mismo monto a recibir y así no te gastas esos recursos mientras sigues trabajando.

¿Qué logras con ello? Liquidez y capacidad de usar de forma módica tus ahorros previsionales en el tiempo. Transformas, entonces, tu pensión en un APV, que podrás usar después, cuando por ejemplo dejes de trabajar, retirarlo y usarlo para otros fines.

No te olvides que el APV, una vez pensionado, lo puedes retirar sin restricciones, a diferencia de las cotizaciones obligatorias. Deberás pagar solo los impuestos a la renta correspondientes, al igual que como deberás hacerlo por tus pensiones.

En otras palabras, por muchos ahorros previsionales obligatorios que tengas, al transformarlos en pensión, solo podrás retirarlos a través de un monto determinado mensual cuyo valor máximo será la pensión que puedas financiar. Por el contrario, si los has transformado en APV, podrás retirarlos de acuerdo a lo que necesites en un futuro.

Si te pensionaste en Renta Vitalicia y no quieres seguir recibiendo una pensión:

Si te pensionaste en una Renta Vitalicia, entonces ya traspasaste la propiedad de tus fondos previsionales a la Compañía de Seguros. Contra eso, la compañía se comprometió a pagarte una pensión fija, en UF, de por vida. Por lo tanto, no le puedes solicitar que no te “entregue” la pensión.

¿Qué debes hacer en este caso?

Simplemente debes tomar esos recursos y re-invertirlos como APV (Ahorro Previsional Voluntario).
Esto lo puedes hacer:

  • Si es que estás recibiendo un sueldo: pidiéndole a tu empleador que te retenga un APV equivalente al monto de la pensión que recibes. Luego así, tú te quedas con el monto que te entregue la Compañía de Seguros. Es importante que este APV se haga acogido a la letra B, es decir, se rebaje de tu base tributable, ya que de esa manera no pagarás más impuestos a la renta por tener dos ingresos: tu sueldo y tu pensión.
  • Reinvirtiendo estos recursos, una vez al año y mediante tu AFP, en un APV como un pago único desde tu cuenta corriente (nunca perderás tu afiliación a una AFP aunque te hayas pensionado en una Compañía de Seguros).

Si tu pensión la paga tanto una AFP como una Compañía de Seguros, puedes usar ambos mecanismos.